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lunes, 3 de febrero de 2014

ARTÍCULO: LA FIESTA DEL DEPORTE


¡Cómo corren. Cómo disfrutan. Cómo comparten. Cómo ponen todo su empeño en hacerlo bien. Cómo escuchan y atienden. Cómo aprenden!. ¡Hay que verlo para creerlo! . Y ninguno supera los seis años de edad. Cuando les ves trabajar a las ordenes de su profe Mildo Talavera y su ayudante Marco Adriancen , es una auténtica delicia y nos sirve a los mayores para disfrutar por una parte de las evoluciones de nuestros pequeños y por otra evadirnos por algo más de una hora de nuestros problemas diarios. Cuando digo disfrutar, lo digo en el sentido amplio y grande de la palabra. Los espectadores, nosotros los papas y mamás, viendo las actuaciones de los niños, relajamos nuestro sistema nervioso de las tribulaciones del día y lo excitamos ante el éxito deportivo de nuestros pequeños. Pero no sólo somos los adultos los que disfrutamos, sino que los actores principales, alumnos y profes, son como buenos protagonistas de la fiesta los que mejor se lo pasan. Los pequeños están deseosos de que lleguen las siete de la tarde para dar rienda suelta a sus inquietudes deportivas que conllevan, ver a sus amigos, jugar y compartir con ellos, atender las indicaciones de sus profesores, aprender cosas nuevas, y sobre todo disfrutar a fondo, muy a fondo, de lo que se encargan sus mentores antes aludidos y que a pesar de su juventud vienen demostrando una gran madurez didáctica y pedagógica en sus acertadísimos entrenamientos.  .
Esa hora y cuarto aproximada que es lo que dura el divertimento para  actores principales y espectadores se puede dividir en dos partes. La primera que responde a la actuación de los pequeños, dirigidos por sus entrenadores, haciendo ejercicios de psico-motricidad en los que van desarrollándose aspectos atléticos básicos que les forjarán como futuros adultos.
Estos aspectos básicos constan de unas tandas de ejercicios motrices con o sin balón en los que se trabaja la elasticidad, la velocidad, el equilibrio, la lateralidad y la ambidiestralidad, y aspectos psicológicos como la atención, el respeto, la obediencia y el compartir con sus colegas. En esta primera parte los papás estamos muy atentos a las evoluciones de los peques y somos testigos en primer lugar de las limitaciones de nuestros propios hijos, cosa que no debe agobiarnos en absoluto, sino al contrario, estimularnos para que el aprendizaje del niño sea sin complejos de ningún tipo. Cada niño es un mundo en el que sus habilidades podrán ser potenciadas y desarrolladas con la práctica y eso es algo que él debe saber. Debemos insistir en este aspecto, la perseverancia, como valor de gran importancia en su formación pues en su futuro va a convertirse en compañera inseparable. En segundo lugar somos testigos de la evolución positiva que se observa en la cancha, donde empiezan a surgir valores socializantes. El abrazo y felicitación al compañero y la ayuda al lesionado, son ejemplos claros de lo que digo. Valores creados y potenciados en muchos casos por sus preparadores.
La segunda parte de la fiesta, porque de una auténtica fiesta se trata, consiste en el partido de futbol que servirá para poner fin al festejo, y aunque ninguno de los papás lo digamos, nuestro deseo sería continuar el encuentro un ratito más pues el deambular de los aprendices de futbolistas por la cancha es digno de los mejores encuentros que he podido presenciar. ¡Con lo pequeños que son y cómo nos hacen vibrar! No nos hace falta Pujol  pues allí está el potente,  fuerte y completo André; ni al goleador Pedro del Barça, pues tenemos a Pedro Walash peruano y español  nacido en Barcelona a escasos metros del Camp Nou, goleador como aquel y además habilidoso y fino estilista; tampoco echamos en falta a Busquet pues disponemos del todoterreno, luchador infatigable,  elegante con el balón y además goleador Carlos; disponemos de un ágil Sergio que con su velocidad eclipsaría al propio Alexis y es capaz de desarbolar a cualquier defensa pues el campo se le queda pequeño; de los poderosos, combativos y aguerridos centrocampistas Pátrik y Nagib;  el auténtico motor y desequilibrante del equipo contrario  Adolfo que hace olvidar a Iniesta; y finalmente el no va más en la portería, donde no necesitamos a Valdés ni a Casillas pues el elástico arquero Jesús nos demuestra un día sí y otro también como aún siendo tan pequeño de estatura puede ser tan grande en el marco. Su agilidad, valentía, visión de la jugada y arriesgadas salidas le hacen acreedor a la titularidad indiscutible. Y me dejo en el tintero a un montón más de compañeritos, Fabio,  Bruno, Rodrigo, el inquieto Mateo, y no sé cuantos más, todos ellos repletos de ilusión y con muchas ganas de aprender, que éste es el verdadero mérito de todos. Todos sin excepción son unos campeones.   
Hace un par de sábados el bueno de Carlos metió un par de golazos impresionantes. Tenían que haberle visto levantar sus bracitos en señal de júbilo y su sonrisa de oreja a oreja tras conseguir su hazaña. Estoy seguro que estos días en su casa han desayunado, comido y cenado los goles de Carlos. Como la semana anterior ocurrió en la mía, por los goles de mi pequeño. El ambiente creado por los entrenadores es excelente y la colaboración de los padres y madres que acudimos mayormente en silencio también. En síntesis puedo decir que el trabajo que se realiza con los pequeños es de primera calidad, pues reina la alegría, el orden y la felicidad. El otro día, al terminar la sesión Mildo me dijo: “Estoy agotado, con un dolor de cabeza tremendo”. Le creo, pues no es para menos.
El pasado día 25, sábado, fuimos invitados para al día siguiente, domingo, acudir al salón de actos del Concejo donde se iba a desarrollar a partir de la once de la mañana y presidido por el Sr. Alcalde, D. Luis Arroyo Rojas el acto de presentación del  proyecto GOL STAR PERÚ, que así se denomina la entidad deportiva dirigida por los técnicos Roberto Arizola y el ya mentado Mildo Talavera. Dimos prioridad absoluta a la asistencia.
A las once menos diez, las primeras filas del salón estaban ocupadas, adivinen por quien. Los niños. Numerosos niños, incluido el mío, estaban ávidos de las sorpresas prometidas que les esperaban en forma de posibles regalos. Fueron pasando los minutos y cuando dieron las doce campanadas del mediodía, como el Sr. Alcalde no aparecía, como auténticos cenicientos nos tuvimos que ir para casa. El responsable de comunicación muy circunspecto, tras oir por su teléfono, lo que yo interpreté como ronquidos de su jefe, los tradujo en un comunicado verbal a los que allí estábamos en el sentido de que una operación de azúcar en el muelle le imposibilitaba acudir a compartir la jornada matinal con los niños y se posponía el acto al día siguiente. Desconozco si era el alcalde, el muelle o quién el del ataque diabético. Tan edulcorada artificialmente me resultó la despedida que verdaderamente me indignó, pues no es de recibo que las expectativas de un montón de niños sean vejadas, como lo fueron en esa mañana. La actitud del Sr. Alcalde dice muy poco de su grandeza, no corporal que sí lo es, sino de su sensibilidad y ética pues si no puede por lo que sea acudir a una cita, en la que los niños son los anfitriones puede y debe delegar en alguien para que le sustituya. Impresentable su actitud pues ha llegado a tal punto el culto a la personalidad que tiene que ser él y sola y únicamente él quien puede presidir un acto público benéfico infantil. Con todos los respetos que se merece como servidor público que es, reciba la mayor indiferencia de cuántos niños allí estuvieron pacientemente esperándole y quedaron defraudados así como por supuesto mi desaprobación más absoluta. Al día siguiente trataron de “decir digo, donde dije Diego”, pero esa argucia es demasiado vieja y conocida por los que peinamos canas.
En cuanto a Gol Star Perú felicitaciones por vuestro trabajo Roberto, Mildo, Marcos y colaboradores, que sigáis por la senda establecida en la seguridad que continuaréis cosechando muchos éxitos.
La cita es los martes, jueves y sábados a las 7 de la tarde en la canchita situada en Laderas tras el Es Salud III. A dos cuadras de su casa, Alcalde.
Moraleja: “El deporte es grande por sí mismo y no por sus patrocinadores figurones”.

Así sea. EL VIGÍA.

viernes, 24 de mayo de 2013

ARTÍCULO: DIGNIDAD

                          

Hace unos días, andando apresuradamente por Elías Aguirre muy cerca de Pardo, de pronto noté que algo me impactaba en mi pierna junto al pie. Al mismo tiempo que me detenía y giraba el torso para ver que había sido, vi que se arrodillaba un muchacho y recogía mi llavero que acababa de caerse. Nos miramos. Extendí mi mano y él encogió su brazo retirando la suya.” Dame el llavero”. Contestó: “ ¡Es mío , me lo he encontrado”! Lo cogí del hombro pues era un niño y lo metí en un bar que había al lado. Nos sentamos junto a una mesa. “¿Por qué dices que es tuyo y que te lo has encontrado si sabes que se me acaba de caer del bolsillo y es mío?” Bajó la mirada y se hizo el silencio. Insistí: “¿Por qué me has dicho eso?” Siguió sin mirarme y permaneció el silencio. Pasaron unos largos segundos. “¿Cómo te llamas?” Levanto su mirada y dijo: David”.”¿Cuántos años tienes?” Contesto: “siete”, y ¿Dónde vives? Se quedó mirándome fijamente: “En 2 de junio”. “Oye David, quieres beber algo? rápidamente dijo:” Un jugo de durazno”.
Con el jugo, se inició el milagro. Me preguntó: ¿Y tu cómo te llamas? Se lo dije. Y también le explique el significado.
Mientras él se tomaba su jugo y yo mi café iniciamos una charla que trató de un montón de cosas; desde el colegio al que iba, sus amigos, su mamá ( no tenía papá), sus aficiones, el fútbol ( es del Barcelona, como yo) y otras muchas cosas más. Entonces fue cuando volví a insistir: “David, ¿qué te parece si me devuelves el llavero?” Me miró y rápidamente lo sacó de su bolsillo y lo puso sobre la mesa a mi alcance. “Gracias David” Me miró y sonrió. Extendí mi brazo con la palma abierta hacia él y rápidamente chocó la suya con la mía. “Amigos” dijo uno y el otro contestó “Amigos”. Así fue como entre el jugo de durazno y el café por una parte y el Barça por otra, (parece mentira las puertas que abren), continuamos una conversación muy amena y distraída. De pronto me dice: ¿Quieres que te diga por qué te dije que me lo encontré?, pues para que me dieras un sol”. “¿Y para que quieres un sol?” Bajó su cabeza al mismo tiempo que en silencio le caían dos lagrimones y bajándose de su silla se acercó a mi oído y susurró:” Vigía, ya deben ser las tres o las cuatro de la tarde y todavía no he comido nada”. Me conmovió.   “¿Qué es lo que más te gusta?” Le brillaron sus ojos negros: “El pollo con patatas fritas y mayonesa”  Saqué de mi bolsillo un billete de 10 soles y se los puse sobre la mesa, acercándoselo. Y ahora viene lo mejor pues nunca pude imaginarlo. Lo rechazó diciéndome: “Quiero comer contigo”. Por supuesto que ese día comí dos veces.
 No continúo pues dejo al lector que ponga el final que le parezca y saque sus propias conclusiones.
 Lo que sí puedo asegurar es que David dispone de una autoestima excelente y sabe  discernir con más claridad lo que está bien de lo que no.  Su dignidad continúa intacta y bastante mejor que la de muchísimos adultos.
El caso real de David y sus circunstancias me hicieron reflexionar largamente.
Me vinieron a mi mente un montón de casos si no similares próximos, aunque David puede darles a todos ellos autenticas lecciones de dignidad personal.
Tales como:
El caso del taxista que se “encontró” en su maletero el cochecito de bebé de mi hijo:
El caso de otro taxista que “recuperó” los pasaportes de toda la familia.
El caso del policía que “necesitaba“ dinero para poder investigar.
El caso de aquel otro policía judicial al que también había que “ayudar” para detener a un violador localizado y requisitoriado.
El caso del fiscal al que hubo que ”recordarle” que debía cumplir con su obligación.
El caso del “abaratamiento instantáneo” de la papeleta de tránsito.
El caso de la “fácil, rápida y segura” obtención del brevete. 
Y me quedan varios casos más vividos.

Ahora, por un momento cambien mentalmente a David por un joven de 18,20 o más años, pero sin escrúpulos y dignidad y, a mi llavero por su niño/a de 3,4 ó 5 años que de pronto desaparece de su vista en el supermercado o en el parque de recreo. Y no lo encuentran. En su desesperación por su desaparición reciben una nota o llamada en la que le dicen:”He “encontrado” a su hijo/a que estaba “perdido”. Agradeceré una “propina” de  ……………”(pongan ustedes la cantidad).  
Atentos, pues del principio de la narración e esto último hay un paso.
 ¿Cuántos  David, que en este caso es un ángel, de más años, pero maleados y sin dignidad puede haber? Por desgracia bastantes.

Es tarea de todos, padres, maestros y sociedad en general los que tenemos que asumir ese rol docente y decente de que nuestros hijos, alumnos y ciudadanos crezcan con los valores necesarios para que sean hombres de bien.
No hará falta recordar que la miseria, tanto económica como cultural es mala compañera y consejera. Sobre todo la primera, pues es obvio que con el estómago vacío las ideas y el aprendizaje no pueden ser muy elevados. Y la segunda, la cultural, puede ser consecuencia aunque no siempre ni mucho menos de la primera.  Ni tampoco debemos olvidar que una cosa es estar por desgracia en la miseria y otra muy diferente ser un desgraciado miserable. El caso de David, como habrán visto consiste en que siendo un niño pobre da auténticas lecciones de dignidad a los despreciables miserables. ¡Adelante DAVID¡    
 Así sea.

EL VIGÍA.              

viernes, 22 de marzo de 2013

ARTÍCULO: "LA LÓGICA DE UN NIÑO DE CUATRO AÑOS"

Uno de mis hijos, el más pequeño que tiene cuatro años se llama Pedro Walash que en quechua quiere decir Pedro el Niño. Va al  cole desde los dos años, es muy despierto y está en esa edad en la que empieza a preguntar todo.
El otro día viene y me dice:” Oye papá, ¿ que es un chorizo?”. Me quedé pensativo y le contesté: “pues un chorizo es un embutido hecho con carne picada “. Me contestó: “No papá, la miss del colegio nos ha dicho que es un señor malo“. Mi sorpresa fue grande al oir a mi pequeño y entonces rectifiqué: “ Mira hijo, lo que dice tu señorita es verdad pues también se le da el nombre de “chorizo” a la persona que es mala, que roba o quita las cosas a los demás”.
“Entonces, continuó Walash, el señor taxista que nos quitó y se llevó en su coche el bolso de mi hermana con su teléfono móvil, su MP3, mis libros y los de ella que acabábamos de comprar así como  nuestras gorras y cantimplora ¿ es un chorizo? “
Mi hijo estaba recordando lo que nos ocurrió el pasado 25 de febrero cuando al apearnos brevemente del taxi en el que íbamos, para recoger a mi hija que estaba en la zona, el taxista sin más y consciente de lo que hacía se dio a la fuga con todas nuestras pertenencias. Así que le contesté: “ Si hijo, aquel señor era un “chorizo”por que nos quitó nuestras cosas”.
Walash asintió y seguidamente preguntó: “Papá, y los fiscales ¿que hacen?”. Mi sorpresa se iba incrementando y le dije: “¿ Por que me preguntas eso? Es que en clase hemos hablado de los policías, los chorizos y los fiscales.Yo se papá que los policías detienen a los malos, a los chorizos, pero no tengo claro que hacen los fiscales“.
“Pues mira hijo, los fiscales son unos señores que tienen el trabajo de protegernos, de defender nuestras cosas o nuestros derechos y para eso les pagamos”.
Walash se quedó muy pensativo y me soltó: ¿ y los fiscales pueden ser unos “chorizos”?.  Su pregunta me desarmó y terminó de romper todos mis esquemas mentales y tardé en contestarle. Volví a preguntarle: ¿Por qué me preguntas eso Walash? Su contestación fue: “Porque el fiscal no  me devuelve mi gorra y la cantimplora, ni a mi hermana su teléfono y su MP3”. Se olvidó de los libros .
Si digo la verdad, me costó reponerme ante la lógica inocente aplicada por mi pequeño. Le contesté:”No hijo, los fiscales siempre son los buenos, son los que nos protegen y nunca pueden ser los malos”.
No fui capaz de decirle la cruda realidad pues no la hubiera entendido. Que en la Fiscalía, como en todas las profesiones y con todos los respetos,  hay “buenos” o mejor dicho excelentes profesionales que son la mayoría que trabajan mucho y muy bien; los “mediocres”, que son aquellos que según como ven el caso y su complejidad  hacen algo o no y por último están los “malos”  que son los que ”no dan un palo al agua“, apenas trabajan o se les supone que sin intencionalidad, lo hacen rematadamente mal y por lo tanto desprestigian a la Institución, haciendo que con sus acciones u omisiones  los ciudadanos en general y los cuerpos de policía en particular se sientan, los primeros defraudados (no hará falta recordar que son esos mismos ciudadanos los que les pagan su sueldo ) y los segundos desmoralizados unas veces y desautorizados otras.
Con la aparición del Nuevo Código Procesal Penal ( N.C.P.P.), en mi opinión se ha incrementado el número de los “malos por la inclusión en ese grupo,  de los “mediocres” ya que, insisto, en mi parecer les facilita o predispone a la inhibición o a la inacción en sus tareas y funciones como servidores públicos, que no son otras que la persecución del delito y la defensa de la sociedad.
No estoy diciendo que el N.C.P.P. sea malo, no digo eso, digo que facilita la inhibición, “el lavado de manos “ al estilo Pilatos, el garantismo ingenuo y finalmente el “archivo de causas” haciendo que éstas permanezcan en el limbo de los olvidos .

Veamos brevemente el caso aludido. Caso Nº 3106014503-2013-298-0 (Hurto por valor de mas de dos mil soles)
Ante la denuncia presentada en la Comisaría , el Sr Fiscal la despacha diciendo: ” NO PROCEDE FORMALIZAR NI CONTINUAR CON UNA INVESTIGACIÓN PREPARATORIA. ARCHIVESE “.
Y ¿ por qué se archiva?. No por falta de delito, tampoco por no ser justificable penalmente, y mucho menos por presentar causas de extinción. Se hace porque  a las dos semanas de ocurridos los hechos “NO SE HA PODIDO IDENTIFICAR E INDIVIDUALIZAR  A LOS PRESUNTOS AUTORES DEL HECHO MATERIA DE LA DENUNCIA“. En otras palabras: no he cogido, ni llevado de las orejas al “chorizo”. Y no digo cogido de otro sitio mas delicado por  temor a ser denunciado por daños.
Por otra parte me recuerda “QUE UNA INVESTIGACIÓN PRELIMINAR POR LA PRESUNTA COMISIÓN DE UN HECHO PUNIBLE NO PUEDE PROLONGARSE INDEFINIDAMENTE , SINE DÍE “………………………..” POR LO QUE CRITERIOS DE CERTEZA, EFICIENCIA Y DESCARGA PROCESAL HACEN ACONSEJABLE DAR POR CONCLUIDA LA INVESTIGACIÓN“.
¿Pero de que investigación habla, si no la ha iniciado todavía?
Por último, me recuerda que según el N.C.P.P “EL ARCHIVO SE HACE ENTRE OTRAS COSAS PARA EVITAR LA SOBRECARGA DEL FISCAL Y TAMBIÉN PARA NO CREARME EXPECTATIVAS IRREALES “.
Y sobre todo no hay que perderse el final: “EVITAR INUTILMENTE HACERME PERDER MI TIEMPO “.
Prefiero no hacer comentario alguno .
Pue bien, si ante la denuncia presentada en la que se incluyen datos suficientes como son el contenido de las dos conversaciones telefónicas que mantuvimos con el presunto“chorizo” más los números también telefónicos, que aporté, con los que estuvo manteniendo durante dos días largas y reiteradas conversaciones (tuve la precaución de no cortar la línea), repito si con todos estos datos hay que archivar el caso mejor será que apaguemos la luz y nos vayamos a dormir pues el fiscal lleva ya días roncando profundamente.
La verdad es que se me ha quitado el sueño ya que tengo que darle una solución a mi Walash. No debo decirle la verdad: “El fiscal nos dice por nuestro bien que no perdamos el tiempo, que es muy difícil coger al “chorizo” y que lo que mejor podemos hacer es aguantarnos.”
Creo que será mejor que le diga: “Hijo, al “chorizo” ya lo han cogido y como ha perdido las cosas, nos comprará otras”. Aunque la realidad sea que las pague de mi bolsillo.
Tras todo lo dicho amigo fiscal, no puedo incluirle entre los “malos” ya que carezco de los datos suficientes para hacerlo, pero seguro que tampoco entre los “buenos”. Así que ya sabe en el grupo en el que muy benevolentemente le incluyo por su actuación.

 Deseo que mi pequeño peruanito Pedro Walash se eduque en la confianza de que hay una Justicia recta y honesta defensora del honrado ciudadano de a pie, al mismo tiempo que persigue y castiga al delincuente.
Espero que con el tiempo, al hacerse adulto, cuando tenga pleno uso de su razón, mi querido Walash vea que lo que le decía su papá era verdad: que la judicatura y por lo tanto la justicia, en los estados de derecho, entre los que debe incluirse a Perú, está siempre al servicio del buen ciudadano, protegiéndole y defendiendo sus bienes y derechos, incluidas  gorras, cantimploras, teléfonos móviles, MP3 y por supuesto los libros.
Así sea.